Cuídate: el trabajo nocturno

El trabajo nocturno es un factor de riesgo para la salud del profesional, tanto a nivel físico como psicológico, personal y social.

El trabajo nocturno, a nivel físico, altera los ritmos circadianos (oscilaciones de las variables biológicas en intervalos regulares de tiempo). Estos sincronizan los ciclos de luz y temperatura, normalmente, su oscilación es de 24 horas. A su alrededor, hay toda una serie de procesos biológicos subordinados y que pueden afectar a diferentes hormonas, como por ejemplo, el cortisol (que altera también en casos de estrés), la TSH (estimulante de la tiroides), el Estradiol.

Consecuencias a nivel físico del trabajo nocturno pueden ser la falta de sueño, somnolencia excesiva de día, hábitos alimenticios irregulares (se suele tomar más café y otros excitantes), cambios en la presión arterial, problemas cardíacos. Psicológicamente, cuando se desregulariza el ciclo de sueño, suele darse irritabilidad, fatiga y estrés. A nivel personal, si ya hoy en día es difícil conciliar la vida personal, familiar y social con los trabajos, por eso es importante aprender cómo fomentar la conciliación laboral-familiar desde la empresa y más cuando se trata de trabajo nocturno, aunque eso dificulta más la tarea.

A continuación os detallamos una recopilación de posibles recomendaciones a seguir durante la jornada laboral en los trabajos nocturnos que seguro que ayudarán a  prevenir los factores de riesgo, y a mejorar la salud y bienestar, tanto individualmente como colectivamente, teniendo en cuenta tanto los turnos discontinuos como los semi-continuos y los continuos:

  • Cuidar la alimentación cuando llega la hora de la comida (evitar bebidas estimulantes, grasas, comida rápida).
  • Intentar introducir la práctica de algún deporte.
  • Intentar mantener un horario regular de las comidas.
  • Vigilar las condiciones para la hora de dormir (luz, ruido, temperatura de la habitación).
  • No perder el contacto social.
  • Adaptar y consensuar los horarios con la familia.
  • En la que se perciba algún síntoma, acudir a un profesional.

 

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