10 consejos para prevenir las toxiinfecciones alimentarias en verano

Las enfermedades transmisibles por vía alimentaria, también conocidas como «toxiinfecciones alimentarias», se producen por la ingesta de alimentos contaminados con agentes biológicos o sus toxinas. Si el trastorno está originado por un alimento contaminado con microorganismos (ya sean bacterias o virus), se habla de infección. Si, en cambio, se debe a toxinas producidas por los gérmenes presentes en el alimento, entonces se habla de intoxicación alimentaria.

Durante los meses de verano, las altas temperaturas propician la proliferación de microorganismos potencialmente patógenos.

Además, en esta época hay más tendencia a comer fuera de casa. Los alimentos más implicados en las toxiinfecciones alimentarias son (en orden de importancia): las mayonesas y similares, los huevos u otros productos derivados del huevo diferentes de la mayonesa, el pescado, el marisco, la carne o derivados y los productos de repostería.

En nuestro país los dos microorganismos más frecuentemente implicados en las incómodas molestias ocasionadas por las enfermedades de transmisión alimentaria en verano suelen ser Salmonella y Escherichia coli, presentes en alimentos crudos de origen animal, como carne, aves, leche y huevos.

Lavarse las manos antes de manipular los alimentos es importantísimo. Pero debemos recordar otros consejos igual de importantes, particularmente en los meses de verano. La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), en su documento denominado «Prevenir intoxicaciones en verano», recomienda que seguimos diez «reglas de oro» para evitar las enfermedades provocadas por una inadecuada manipulación o conservación los alimentos:

  1. Consumir alimentos que hayan sido tratados o manipulados higiénicamente.
  2. Cocinar correctamente los alimentos (el centro del alimento debe llegar a los 70ºC). Si tienes que consumir pescado crudo o poco cocinado, antes congelalo durante 7 días.
  3. Consumir los alimentos inmediatamente después de ser cocinados o mantenerlos en calor o en frío.
  4. Un alimento cocinado, es un alimento higienizado.
  5. Calentar suficientemente los alimentos cocinados.
  6. Evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados.
  7. Asegurar una correcta higiene personal y una limpieza adecuada en todas las superficies de la cocina.
  8. Mantener los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales de compañía.
  9. Utilizar exclusivamente agua potable.
  10. No consumir alimentos perecederos que estén expuestos a temperatura ambiente.

Si ya has tomado buena nota, es momento de ponerlo en práctica! Recuerda que para prevenir las enfermedades de transmisión alimentaria lo mejor es seguir unas buenas prácticas higiénicas antes, durante y después de la preparación de los alimentos.

Publicado por Andreu Prados.

 

Bibliografía:

  1. MedlinePlus® [Internet]. Washington DC: Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU.; 2015 [actualizado 01/07/2015; citado 15/07/2015]. Enfermedades transmitidas por alimentos; [1 pág.]. Disponible en: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/foodborneillness.html
  2. Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) [Internet]. Madrid: AECOSAN; 2014 [actualizado 01/07/2014; citado 15/07/2015]. Prevenir intoxicaciones en verano; [1 pág.]. Disponible en: https://www.aesa.msc.es/AESAN/web/destacados/intoxicaciones_verano.shtml

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